martes, 19 de noviembre de 2024

 

Cirugía de Pie diabético: La importancia de prevenir y cuidar tu movilidad


El pie diabético es una de las complicaciones más comunes y preocupantes de la diabetes, una enfermedad crónica que afecta la manera en que el cuerpo maneja el azúcar en la sangre. 

Los pacientes que sufren de diabetes de larga duración pueden desarrollar un "Pie diabético", es decir, una enfermedad que afecta los huesos, articulaciones y los tejidos blandos de los pies y tobillos como resultado del daño de los nervios en los pies causado por la diabetes.

La alteración de la sensibilidad y de la microcirculación pueden destruir las estructuras óseas del pie y éstas se pueden ver severamente deformadas y dañadas.



¿Qué es el pie diabético y cual es su gravedad?

El pie diabético ocurre debido a los efectos a largo plazo de la diabetes no controlada. Cuando no se controla adecuadamente, la diabetes puede dañar los nervios (neuropatía) y los vasos sanguíneos (vasculopatía), especialmente en las extremidades inferiores, lo que incrementa el riesgo de desarrollar problemas graves en los pies:

Neuropatía diabética: El daño a los nervios periféricos afecta la sensibilidad de los pies. Esto hace que los pacientes no perciban lesiones menores, como cortes, ampollas o callosidades. Estas lesiones, al no ser tratadas a tiempo, pueden infectarse y complicarse.

Isquemia: La diabetes afecta los vasos sanguíneos, disminuyendo el flujo sanguíneo a los pies. Esta falta de circulación dificulta la cicatrización y favorece el desarrollo de infecciones graves.

Estas condiciones, combinadas con un sistema inmunológico comprometido, crean un entorno propicio para el desarrollo de infecciones y úlceras que, si no se tratan adecuadamente, pueden progresar a gangrena y requerir intervenciones mayores.



¿Cómo se puede presentar y/o avanzar un pie diabético?

El pie diabético se refiere a un conjunto de alteraciones en los pies que surgen debido a la diabetes mal controlada.


  • Úlceras: heridas abiertas que no cicatrizan fácilmente debido a la mala circulación.
  • Infecciones: las defensas naturales del cuerpo se ven afectadas, haciendo más fácil que las bacterias invadan la piel o los tejidos profundos.
  • Deformidades: cambios en la estructura ósea o articular del pie, como dedos en garra o pie de Charcot.
  • Gangrena: cuando los tejidos mueren debido a la falta de oxígeno y nutrientes, lo que puede llevar a amputaciones si no se trata a tiempo.


¿Cuándo es necesaria la cirugía?

No todos los casos de pie diabético requieren cirugía, pero esta puede ser imprescindible de realizar en situaciones específicas:

  • Infección grave: si la infección se extiende a tejidos profundos como músculos o huesos (osteomielitis), puede ser necesario retirar el tejido dañado para evitar complicaciones mayores.
  • Gangrena: cuando hay muerte del tejido en una parte del pie, puede requerirse amputar el área afectada para proteger el resto del cuerpo.
  • Úlceras crónicas: si una herida no cicatriza con tratamientos convencionales, una cirugía puede ayudar a mejorar la circulación en el área afectada.
  • Deformidades graves: corregir quirúrgicamente alteraciones estructurales puede prevenir nuevas heridas o infecciones.


¿Cómo se realiza la cirugía?

Los procedimientos quirúrgicos para el pie diabético varían según la condición específica del paciente:

Desbridamiento: Es la eliminación de tejido muerto o infectado. Este procedimiento es esencial para controlar infecciones y promover la cicatrización.


Drenaje de abscesos: En casos de infecciones profundas, se drenan las cavidades infectadas para evitar la propagación.

Amputación parcial: Si un dedo o parte del pie está comprometido, se realiza una amputación limitada para salvar el resto del pie.


Amputación mayor: En casos extremos, donde la infección o gangrena afecta extensamente, puede ser necesaria la amputación del pie o incluso de la pierna para salvar la vida del paciente.

En algunos casos, se realizan procedimientos para corregir deformidades o mejorar la circulación sanguínea. 

La cirugía es una medida extrema y siempre se busca evitarla con cuidados preventivos y tratamientos tempranos.


¿Cuánto tiempo permanecerá en el hospital?

Durante el periodo preoperatorio, es importante mantenerse atento a las instrucciones y recomendaciones de su médico y el equipo que le estará atendiendo durante el proceso. Recuerde que no está solo y que ellos están ahí para aclarar dudas y ayudarle.

Una vez se determine que es necesaria la amputación, se le estará evaluando lo más pronto posible, al menos que tenga otras condiciones que se deban atender para que el procedimiento sea seguro. Algunos ejemplos de estas condiciones son: alta presión y/o diabetes.

Tras la operación, permanecerá en el hospital para que los médicos puedan monitorear tu recuperación. Es común que se administren medicamentos, como antibióticos, para prevenir infecciones, y analgésicos para controlar el dolor.
El tiempo en el hospital puede variar, pero normalmente es de 3 a 7 días, dependiendo de la gravedad del pie diabético y cómo responda su cuerpo al tratamiento, los cuidados posoperatorios sólo incluyen reposo, higiene local y supervisión médica periódica. De acuerdo a las indicaciones del médico tendrá que utilizar un par de plantillas especiales en el calzado.

¿La cirugía del pie diabético es segura?

Una operación para amputar una extremidad puede durar entre una y cuatro horas. Esto depende de su situación particular y qué parte de su pierna será amputada. Una operación particularmente complicada puede durar hasta 6 horas, aunque esto no significa que sea menos segura.


¿Existen riesgos relacionados a la colecistectomía laparoscópica?

Existen riesgos relacionados a cualquier clase de operación, lamentablemente, las complicaciones en los pies derivadas de la diabetes son más frecuentes de lo que quisiéramos, además de ser complejas de atender y, en el peor de los casos, muy graves.

El objetivo final de dicha intervención quirúrgica es evitar las amputaciones en el futuro.


Aspectos importantes a recordar:

El pie diabético no es lo mismo que un pie isquémico. Considerar que todas las ulceraciones son por compromiso circulatorio en el pie puede conducir a diagnósticos fatalistas, tratamientos radicales  y con ello seguramente un alto número  amputaciones innecesarias.

El tratamiento postural, reposo, miembros elevados y reducir la presión en la zona ulcerada tienen tanta importancia como una curación bien hecha.

La infección debe ser diagnosticada tempranamente. Es la clave para poder llevar a cabo un tratamiento conservador y evitar las amputaciones.

Es prioritario el desbridamiento quirúrgico tanto del tejido necrótico como  de los fragmentos óseos infectados.


El pie diabético es una complicación seria, pero con cuidado adecuado y atención médica temprana, la mayoría de los casos pueden prevenirse o tratarse sin necesidad de cirugía. La clave está en la educación, la prevención y el manejo responsable de la diabetes.

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Referencias:

  1. Yammine K. (2024). Conservative surgery in the management of diabetic foot complications (excluding Charcot). The role of the orthopedic surgeon. Journal of clinical orthopaedics and trauma, 55, 102513. https://doi.org/10.1016/j.jcot.2024.102513
  2. Ahluwalia, R., Maffulli, N., Lázaro-Martínez, J. L., Kirketerp-Møller, K., & Reichert, I. (2021). Diabetic foot off loading and ulcer remission: Exploring surgical off-loading. The surgeon : journal of the Royal Colleges of Surgeons of Edinburgh and Ireland, 19(6), e526–e535. https://doi.org/10.1016/j.surge.2021.01.005
  3. Stuto, S. L., Ramanujam, C. L., & Zgonis, T. (2022). Soft Tissue and Osseous Substitutes for the Diabetic Foot. Clinics in podiatric medicine and surgery, 39(2), 343–350. https://doi.org/10.1016/j.cpm.2021.11.006



miércoles, 18 de septiembre de 2024

Cirugía de vesícula biliar por laparoscopía: La solución rápida para el dolor y las piedras 


En el pasado, cuando un cirujano recomendaba una operación de la vesícula biliar, quizás usted pensaba acerca de la experiencia de un familiar o amigo quien había tenido esta cirugía años atrás. Estas personas tenían una gran incisión y probablemente habían tenido mucho dolor después de la cirugía. Ellos estuvieron en el hospital varios días o semanas y no regresaron a sus actividades normales alrededor de varias semanas o meses. Si es que usted puede estar preocupado por una experiencia similar.
Hoy en día existe una técnica de mínima invasión con grandes ventajas, la mayoría de las cirugías de vesícula son realizadas laparoscópicamente. El nombre médico de este procedimiento es Colecistectomía Laparoscópica.

¿De que trata la operación laparoscópica de la vesícula?
La colecistectomía laparoscópica u operación por vía laparoscópica de la vesícula requiere solamente cuatro pequeñas aperturas en el abdomen.
  • El paciente usualmente tiene mínimo dolor postoperatorio
  • El paciente usualmente experimenta una recuperación más rápida que los pacientes operados con la cirugía tradicional de vesícula. La mayoría de los pacientes regresan a su hogar en pocos días y disfrutan de un retorno relativamente rápido a sus actividades normales.


¿Cuáles son las causas de los problemas de la vesícula?

La vesícula biliar es un órgano en forma de pera que descansa debajo del lado derecho del hígado.  Su función principal es la colección y concentración de un líquido digestivo (bilis) producido por el hígado.



  • Los problemas de la vesícula biliar son usualmente causados por la presencia de cálculos, los cuales son pequeñas piedras compuestos principalmente de colesterol y sales biliares, y se forman en la vesícula o en la vía biliar.
  • Estos cálculos pueden obstruir la salida de la bilis de la vesícula, causando su inflamación y produciendo dolor abdominal agudo, vómito, indigestión, y ocasionalmente, fiebre.
  • Si el cálculo obstruye el colédoco, se puede producir ictericia (color amarillo en la piel).


¿Qué preparación es requerida?

Antes de la cirugía, usted debe permanecer en ayuno de líquidos y sólidos desde la noche del día anterior. Algún examen preparatorio puede ser requerido, ya sea de acuerdo a su condición médica y para poder continuar con el procedimiento quirúrgico y que no exista alguna complicación durante el procedimiento, estos incluyen desde los estudios de laboratorio y sangre así como estudios de imagen y diagnóstico que confirme la enfermedad de la vesícula biliar.


¿Cómo se realiza la extracción laparoscópica de la vesícula biliar?

Bajo anestesia general, el paciente va a estar dormido durante la cirugía.

Usando una cánula (tubo delgado) el cirujano entra al abdomen en la región del ombligo en donde un laparoscopio (un fino telescopio) conectado a una cámara especial es introducido a través de la cánula, dando al cirujano una imagen magnificada de los órganos internos del paciente sobre una pantalla de televisión.

Otras cánulas son insertadas para permitirle a su cirujano separar delicadamente la vesícula de sus adherencias y extraerla a través de una de las aperturas.

Muchos cirujanos realizan una radiografía, llamada colangiografía, para identificar cálculos los cuales pueden estar localizados en la vía biliar o asegurar que las estructuras anatómicas han sido identificadas.

Si el cirujano encuentra uno o más cálculos en el colédoco, él puede extraerlos usando un endoscopio especial, puede decidir extraerlos después usando otro procedimiento mínimamente invasivo.

Después de que el cirujano ha extraído la vesícula, las pequeñas incisiones son cerradas con un punto o dos, o con una cinta quirúrgica.


¿Cuánto tiempo permanecerá en el hospital?

La mayoría de los pacientes presentan una buena respuesta a la cirugía, de acuerdo a su hospital, permanecerá un tiempo aproximado de 3 a 5 días en observación, en donde si no se presentan síntomas como fiebre, dolor muy intenso o infección de la herida usted podrá salir de alta del hospital. 

Si existe una buena respuesta a la cirugía y sin complicaciones, los pacientes pueden regresar a realizar sus actividades cotidianas en 2 semanas posteriores al procedimiento laparoscópico, por lo que caminar y evitar esfuerzos físicos son indicaciones. Por supuesto, esto dependerá de la evolución en cuanto al dolor, los medicamentos y la resolución de la herida, con el fin de evitar complicaciones como alguna hernia a través de alguna de las heridas. En general, la recuperación es progresiva desde cuando el paciente retorna a su hogar.

Además, cabe mencionar que a través de la laparoscopia, el cirujano puede evitar una gran incisión, dejando al paciente solo con unas cuatro pequeñas marcas.

¿La cirugía laparoscópica de la vesícula es segura?

Numerosos estudios médicos muestran que la tasa de complicaciones de la cirugía laparoscópica de vesícula es comparable a la tasa de complicaciones de la cirugía tradicional de la vesícula cuando se realiza por un cirujano adecuadamente entrenado.

Cabe mencionar que, dependiendo de la situación, es más seguro convertir la cirugía laparoscópica a cirugía abierta. Esto puede suceder cuando se presentan múltiples cálculos o una vesícula no abordable por laparoscopía, dependiendo de su hospital y el cirujano, si hay inexperiencia del equipo quirúrgico en cirugía laparoscópica de vía biliar o no hay disponibilidad de instrumental y equipamiento.


¿Existen riesgos relacionados a la colecistectomía laparoscópica?

Existen riesgos relacionados a cualquier clase de operación, la gran mayoría de los pacientes de colecistectomía laparoscópica experimentan pocas o ningún tipo de complicaciones, y rápidamente retornan a sus actividades normales de acuerdo al tiempo de evolución ya comentado. 

Los riesgos de colecistectomía laparoscópica son menores que los riesgos de dejar una condición sin tratamiento.


¿Que otras utilidades tiene el uso de laparoscopía para la vesícula?

La laparoscopía permite hacer una exploración de la vía biliar, en donde la información de las imágenes puede sugerir la forma de realizar la exploración laparoscópica considerando las características de la vía biliar y de los cálculos, y esta se realiza cuando:

  • Existe la necesidad de la exploración quirúrgica, en un paciente sin contraindicación para el procedimiento
  • Diagnóstico de presencia de litiasis en la vía biliar, considerando la historia clínica, los exámenes de laboratorio y las imágenes
  • Presencia de los cálculos biliares

También es importante mencionar que, mientras que la cirugía por laparoscopía es la manera más común y efectiva de extirpar una vesícula biliar, este tipo de operación no se usa si se sospecha de cáncer de vesícula biliar. Esta cirugía sólo le ofrece al cirujano una vista limitada del área que rodea la vesícula biliar.


Aspectos importantes a recordar:

La colecistectomía laparoscópica es un procedimiento mínimamente invasivo que se ha convertido en el estándar para tratar diversas enfermedades de la vesícula biliar, como los cálculos biliares (colelitiasis), la colecistitis (inflamación de la vesícula) y otras patologías biliares.

La colecistectomía laparoscópica es considerada un procedimiento seguro cuando es realizada por cirujanos experimentados. Las tasas de complicaciones son bajas.

Su introducción ha mejorado significativamente la calidad de vida de los pacientes, ya que les ofrece una solución eficaz y menos invasiva. Además, ha reducido el tiempo de hospitalización y los costos asociados a procedimientos quirúrgicos más complejos.

Por lo tanto, la colecistectomía laparoscópica combina beneficios de recuperación más rápida y menores complicaciones con altos niveles de seguridad, lo que la convierte en una opción importante y preferida para el tratamiento de enfermedades de la vesícula biliar.

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Referencias:

  1. Hu, Y., Wu, H., Jin, Y., & Li, F. (2024). A new strategy for complex laparoscopic cholecystectomy. Asian Journal Of Surgery. https://doi.org/10.1016/j.asjsur.2024.07.231
  2. Boyd, K., Bradley, N. A., Cannings, E., Shearer, C., Wadhawan, H., Wilson, M. S. J., & Crumley, A. (2022). Laparoscopic subtotal cholecystectomy; change in practice over a 10-year period. HPB : the official journal of the International Hepato Pancreato Biliary Association, 24(5), 759–763. https://doi.org/10.1016/j.hpb.2021.10.003
  3. Alius, C., Serban, D., Bratu, D. G., Tribus, L. C., Vancea, G., Stoica, P. L., Motofei, I., Tudor, C., Serboiu, C., Costea, D. O., Serban, B., Dascalu, A. M., Tanasescu, C., Geavlete, B., & Cristea, B. M. (2023). When Critical View of Safety Fails: A Practical Perspective on Difficult Laparoscopic Cholecystectomy. Medicina (Kaunas, Lithuania), 59(8), 1491. https://doi.org/10.3390/medicina59081491
  4. Madani, A., Namazi, B., Altieri, M. S., Hashimoto, D. A., Rivera, A. M., Pucher, P. H., Navarrete-Welton, A., Sankaranarayanan, G., Brunt, L. M., Okrainec, A., & Alseidi, A. (2022). Artificial Intelligence for Intraoperative Guidance: Using Semantic Segmentation to Identify Surgical Anatomy During Laparoscopic Cholecystectomy. Annals of surgery, 276(2), 363–369. https://doi.org/10.1097/SLA.0000000000004594
  5. Feldman, M., Friedman, L. S., & Brandt, L. J. (2021). Sleisenger y Fordtran. Enfermedades digestivas y hepáticas: Fisiopatología, diagnóstico y tratamiento. Elsevier Health Sciences.

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